Todo está en tu cabeza… y producto de tu imaginación?
Hay libros que, cuando uno los termina, no se siente “informado”, sino interpelado. Todo está en tu cabeza , de Suzanne O’Sullivan, es uno de esos. No porque traiga una gran revelación espectacular, sino por lo contrario: porque su tesis parece demasiado básica, casi evidente. Tan básica que da rabia (y molesta a los que no quieren pensar de forma critica). La hipótesis que me quedó dando vueltas es que O’Sullivan escribe como experta algo que nuestros antepasados sabían con una claridad brutal . Que el cuerpo y la mente no están separados. Que el sufrimiento puede hablar por vías extrañas. Que la vida duele, y que ese dolor no siempre se acomoda a un diagnóstico limpio, preciso y tranquilizador. Un ejemplo claro es la risa! Y sin embargo, nuestra época actúa como si esto fuera una sorpresa. Lo obvio que ya no sabemos mirar En su relato, O’Sullivan se mueve entre pacientes con síntomas reales —dolores, parálisis, convulsiones, pérdidas de visión, cansancio extremo— que no encu...